vie. Abr 4th, 2025

La clave de las rutinas está en su poder para motivarnos, eliminar malos hábitos, organizar nuestras prioridades y mejorar nuestra eficiencia. ¿Cómo decidir qué rutinas incorporar? Prueba algunas de estas sugerencias para ver cuáles podrían convertirse en parte de tu día a día. Aquí tienes 10 que pueden ayudarte a ser más productivo, equilibrar tu vida privada con tu trabajo y destacarte profesionalmente: 

  1. Mantente alejado de tu teléfono al despertar. Todos cometemos este error. Abres los ojos y lo primero que haces es agarrar tu teléfono. Según Jim Kwik, experto en rendimiento cerebral, es recomendable no mirar tu teléfono durante la primera hora del día. La principal razón es que tu cerebro es muy receptivo en ese momento. Esto entrena a nuestra mente a distraerse por la liberación de dopamina que obtenemos de nuestros dispositivos. Además, tu productividad se ve afectada durante el resto del día, ya que queremos seguir sintiendo esas emociones positivas. En lugar de ponernos a trabajar, nos quedamos en el teléfono. Pero hay otra repercusión negativa de revisar nuestro dispositivo tan pronto, y es que empezamos el día con malas noticias o estrés por mensajes laborales, lo cual no es la mejor manera de comenzar. Lo ideal es comenzar de una manera más positiva. Si utilizas tu celular como alarma, considera comprar un reloj despertador tradicional o usar un temporizador de cocina. Pero sigue esta importante regla: aprende a tener la disciplina de apagar la alarma y levantarte la primera vez que suena, sin tocar el teléfono.
  2. Ajusta tu horario a tu tiempo. Si tiendes a ser más activo por la noche que por la mañana, tratar de levantarte temprano va en contra de tu ritmo natural. En lugar de forzarte a despertarte a las 5 de la mañana todos los días, presta atención a tu reloj biológico. Puede parecer sencillo, pero tu cuerpo te indicará cuándo es el momento de descansar, levantarte, comer e incluso hacer ejercicio. También te mostrará cuándo eres más productivo. Conociendo esto, podrás dormir lo suficiente de forma regular y organizar tus días para maximizar tus niveles de energía.
  3. Meditación y silencio. A veces es muy difícil estar en el presente, y hasta actividades como dormir se convierten en una carga, o se comienza el día con temor. Meditar no elimina completamente la ansiedad, pero realmente ayuda. Nos ayuda a relajarnos y a enfocarnos en el momento presente, y lo más genial es que se puede meditar en cualquier instante y en cualquier lugar, ya sea antes de ir a la cama, al levantarse o incluso durante un descanso en el trabajo.
  4. Ten presente que el ejercicio no solo beneficia tu salud, sino que también te ayuda a relajarte y a pensar con claridad. Si lo primero que haces al despertarte es hacer ejercicio, incluso antes de tomar el desayuno, podrás vencer la pereza y la tentación de postergar las cosas.
  5. Come un buen desayuno. No hay nada nuevo en esto. Necesitas alimento para tener energía a lo largo del día. Por supuesto, se trata de elegir opciones más saludables como huevos, arándanos, aguacates, batidos verdes e incluso una simple taza de café. Además de proporcionarte energía, estos alimentos son muy buenos para tu cerebro, ya que ayudan a mejorar tu concentración y memoria.
  6. Repite tus afirmaciones. En su libro The Miracle Morning: El secreto no tan obvio garantizado para transformar tu vida (antes de las 8 AM), Hal Elrod escribió: “Cuando creas y escribes tus afirmaciones de manera activa para que se alineen con tus objetivos y con la persona que necesitas ser para alcanzarlos, y te comprometes a repetirlas todos los días (preferiblemente en voz alta), inmediatamente crean un impacto en tu subconsciente. Tus afirmaciones pueden cambiar la forma en que piensas y hacerte sentir que puedes superar tus creencias y comportamientos limitantes, reemplazándolos por los que necesitas para tener éxito”. Afirmaciones sencillas como “Hoy será un gran día” pueden marcar una gran diferencia. Te ayudan a concentrarte en tus metas. Estas afirmaciones generan ‘neuronas de pensamiento positivas’.

Lee. Leer es una de las mejores cosas que puedes hacer por ti mismo. Te ayuda a cultivar nuevas ideas y puntos de vista, disminuye el estrés, amplía tu conocimiento y mejora ciertas funciones del cerebro como la memoria, la atención y la concentración. Seguramente te preguntarás: “¿Cuándo tendré tiempo para leer?” Bueno, si no miras tu celular en la primera hora de la mañana, podrías dedicar diez minutos a la lectura. También puedes hacerlo antes de dormir. Lleva un libro contigo en todo momento o descarga uno en tu teléfono (asegúrate de tener ambas opciones a mano). Así podrás leer en los momentos libres que tengas, como cuando vas hacia el trabajo o cuando estás en una sala de espera.

By Belén Stettler Wiertz

Belén Stettler Wiertz es una experta en comunicación política y relaciones públicas, con una trayectoria destacada en la creación y gestión de estrategias de marca personal y comunicación gubernamental. Fue becaria del prestigioso programa Fulbright en Política y Liderazgo Político en la Universidad de Massachusetts, donde perfeccionó sus habilidades en liderazgo y estrategias políticas. Graduada en Ciencias de la Comunicación Social por la Universidad de Buenos Aires (UBA), con especialización en opinión pública y publicidad, Belén ha aplicado su conocimiento en diversos contextos, tanto en el sector público como en el privado. Además, completó una diplomatura en Comunicación Gubernamental en la Universidad Austral, enfocándose en la comunicación estratégica para la gestión pública. Su experiencia abarca la capacitación de líderes y funcionarios en técnicas de comunicación efectiva, así como la dirección de campañas de comunicación a distintos niveles de gobierno.